Defender
los principios básicos de la civilización
cristiana
Tradición y
Acción es una asociación civil,
libremente constituida por laicos católicos de acuerdo con
lo estipulado en los cánones 211, 215 y 225, para defender
los principios básicos de la civilización
cristiana: la tradición, la familia y la propiedad.
Ante la galopante paganización de nuestra
sociedad, que da la espalda a estos principios, la
asociación Tradición y Acción emprende
una campaña intitulada : “Reinaré en
España”.
La devoción al Sagrado Corazón y
el “Detente”
Hasta hace poco tiempo el uso del
“Detente” era bastante conocido, así
como la devoción al Sagrado Corazón.
El origen está en las apariciones a Santa
Margarita María Alacoque. Ella declaraba en 1688:
“Nuestro Divino Maestro me ha dicho que desea y quiere que se
hagan imágenes pequeñas de su Divino
Corazón, para que aquellos que quieran honrarlo, lo puedan
llevar consigo”.
La difusión en gran escala empezó
un poco más tarde, a raíz de la peste de
Marsella. Desde entonces la práctica de llevar un
“Detente”, o sea el dibujo del Corazón
de Jesús sobre un pedacito de paño, se
expandió por todas partes. Es costumbre llevarlo en la
cartera, a veces junto al carné de conducir, o en
algún bolsillo de la ropa. No se trata de ningún
talismán, pero sí es una muestra de
que confiamos
en el amor misericordioso de Jesús.
“Quiero
que las almas crean en mi
misericordia, que lo esperen todo de mi bondad, que no
duden nunca de
mi perdón...” declaró
también Nuestro Señor a Sor Josefa
Menéndez, religiosa española fallecida en 1923.
“Reinaré en
España”

El 30 de mayo de 1919, el rey Alfonso XIII
consagró solemnemente España
al Corazón
de Jesús, al pie del grandioso monumento al Sagrado
Corazón erigido en el Cerro de los Ángeles. En la
fórmula de consagración el Rey decía:
“Corazón de Jesús Sacramentado,
Corazón de Dios-Hombre, Redentor del Mundo y
Señor de los que dominan: España, pueblo de tu
herencia, se prostra hoy reverente ante este trono de tus bondades que
para ti se levanta en el centro de la
Península.”(...)
“Venga a nosotros vuestro santísimo
Reino, que es Reino de justicia y amor. Reinad en los corazones de los
hombres, en el interior de los hogares, en la inteligencia de los
sabios, en las cátedras de la ciencia y de las letras, en
nuestras leyes e instituciones patrias.”
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